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ESCUELA Nº 544 "GENARO DOLDÁN"
80 años aportando saberes en el
campo
(Seper Noticias, lun-21-abr-08)
Nacida en 1928 en casa de un vecino, luego pasó a llamarse Escuela
Nº 544 Genero Doldán, llegando a contar en sus mejores momentos
con tres maestros. Hoy esa casa educativa transita sus 80 años al
servicio de la educación, convertida en un Centro Educativo Rural
por la baja matrícula. En abril de 2003, Colonia Sager -Distrito
Romang- celebró los 75 años de su escuela con una fiesta
inolvidable que nucleó a más de mil personas. Si bien trabajaron
todos los vecinos, aquel acontecimiento tuvo dos incansables
motores: Luis Faccioli y Rubén Sager.
El nacimiento de la Escuela Nº 544 de Colonia Sager tiene un
origen común con sus similares de la zona rural del Distrito
Romang. Vale decir, fueron los propios habitantes de esas áreas
dispersas quienes se preocuparon por la educación de sus hijos. El
pionero Augusto Sager tuvo como acompañantes en la cruzada, a Juan
Bieri, Gregorio Mendoza, Juan Sager Berli, Juan Gassmann, Santiago
Meister, Marcelino Locatelli, y Guillermo Cainelli, entre otros
vecinos.
Un incansable gestor de esta casa de enseñanza ante las
autoridades provinciales, fue el legislador provincial Genaro
Doldán. Él apoyó decididamente las tramitaciones encaradas por los
vecinos, encabezados por el ganadero Augusto Sager. Ofició de
mediador un amigo común de ambos: Don Luis Affolter, vecino de
Romang que apoyó muchas cosas para su pueblo y colonias vecinas.
En ese contexto y luego de diligenciar numerosos trámites, se
logró habilitar un primer grado en marzo de 1928. Provisoriamente,
una habitación de la estancia de Augusto Sager sirvió de aula para
que Julia Bourbot enseñara las primeras letras. Esta maestra
estuvo allí unos cuantos años. Era una señora mayor, su esposo
trabajaba como foguista en la trilladora a vapor de Lorenzo Germán
Villalba, más conocido como Argentino Villalba, de Colonia Durán.
El ambiente era amplio, con piso de pinotea, techo de cinc,
cielorraso en paja, una galería con piso de baldosas, hacia el
este. Dos ventanas y una puerta hacia el oeste, una ventana al
norte y una ventana y una puerta, daban a la galería. La casa
disponía de glorietas, jardines, amplio patio bien arbolado,
quintas de frutas y molino de agua. Allí funcionó la escuela
durante 1928.
En el transcurso de ese año, Augusto Sager puso dinero para hacer
en su campo un local destinado a la escuela, frente al almacén de
su propiedad. Otro aporte económico hizo su cuñado Juan Bieri, y
Guillermo Cainelli se encargó de la mano de obra. En el centro
vital de la colonia construyeron un salón, una cocina, un
dormitorio y letrinas. Más tarde, agregaron galerías al este y al
oeste. A comienzos del ciclo lectivo de 1929 se habilitó dicho
local y a lo largo de 10 años esa construcción fue sede escolar.
Sucedieron a la primera maestra, las docentes Clara María Luisa
Leiva de Ramseyer y Domitila Lasso de Calderón.
Infelizmente estos sucesos no quedaron registrados por escrito, y
para elaborar este informe se debió apelar a la memoria de las
pocas personas mayores que perduraban en la zona hacia 2003,
cuando se festejó el 75º aniversario. También se ha perdido
documentación escolar valiosa. Algunos hablan que ello es producto
de la desidia de quienes debieron velar por su conservación en el
archivo del establecimiento.
EL EDIFICIO PROPIO
Desde los días iniciales, los pobladores anhelaron contar con
edificio propio para su escuela, ya que no se podía pretender
utilizar para siempre el local cedido gentilmente en comodato por
Augusto Sager. Los permanentes trámites y gestiones tuvieron
respuesta y hacia 1937 dio comienzo la obra, en una hectárea de
terreno donado por Augusto Sager unos trescientos metros al oeste
del almacén de sus hijos Delmiro Sager e Isidoro Sager.
La edificación corrió por cuenta del gobierno de la provincia, y
fue su constructor el técnico Lorenzo Vincenzi, de la ciudad de
Santa Fe. Las tareas se desarrollaron a lo largo de 1938 y todo
estuvo listo para inaugurarse con el comienzo de clases de 1939.
El moderno local disponía de dos aulas con galería de tres arcadas
hacia el sur, pabellón sanitario, casa-habitación para el maestro
compuesta de cocina, comedor, dos dormitorios, baño, lavadero
externo cubierto y un molino para provisión de agua.
En el frente de la escuela, una explanada de ladrillos vistos,
rematada en una larga vereda hasta la calle. Hacia el este el
patio y al oeste el jardín. Los cooperadores plantaron palmeras
que le dieron una particular fisonomía al edificio. Ligustros,
plantas ornamentales y árboles de sombra completaban el amplio
parque verde. Al norte del edificio, un ejemplar de tipa que
alcanzó gran desarrollo, le daba sombra al patio trasero. Su parte
vulnerable estaba dada en el techo, que era de chapones de teja,
que años después debió ser cambiado por cinc, habida cuenta de su
deterioro y el castigo que se veía sometido en casos de granizo,
que los hubo y bien fuertes.
IMPOSICIÓN DEL NOMBRE
La Escuela Nº 544 no tenía nombre propio, y la comunidad quería
que así fuese. Diversas gestiones en ese sentido dieron resultado
positivo y se logró perpetuar allí el nombre de quien consiguió
primero la apertura de ese establecimiento educativo en 1928 y
posterior edificio propio en 1939, que él ya no alcanzó a ver:
Genaro Doldán. Para ello se mandó hacer una placa de bronce y sus
familiares aportaron una fotografía encuadrada que la indebida
conservación derivó en que sea arruinada por la humedad. La imagen
fue renovada por otra, en 1978 cuando se conmemoró el
cincuentenario del establecimiento. Dicho acontecimiento se
concretó el domingo 14 de mayo de 1950, Año del Libertador, con
una gran fiesta durante todo el día, prolongándose hasta la noche.
Hubo muchísima gente, estuvieron los descendientes del
homenajeado, amigos, autoridades de la región, delegaciones de
escuelas vecinas y toda la colonia. |