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COOPERATIVA AGROPECUARIA DE
MALABRIGO Ltda.
Graves pérdidas ocasiona
la prolongada sequía
(Seper
Noticias, mi-09-abr-08) El gerente
de la Cooperativa Agropecuaria de Malabrigo Ltda. realizó un
análisis de la dura realidad que afecta a la producción primaria en
su radio de acción. "Los bajísimos registros de lluvias de enero y
febrero no muestran antecedentes parecidos en los últimos 50
años", detalló el ingeniero agrónomo Gerardo Juan Macín (foto), al
hablar del comprometido momento que vive la econonomía regional de
base. He aquí su informe:
AGRICULTURA:
En la
zona de influencia de nuestra Cooperativa comenzó la cosecha de
soja con rendimientos muy bajos, afectados por el severo déficit
hídrico. Hay que recordar que el período crítico de la soja en
nuestra zona, donde se produce la formación y llenado de grano,
ocurre a fines de febrero y marzo y que este fue el más seco de
los últimos 40 años, con un total de lluvias que no superó los 25
mm, mientras que el promedio de los últimos 50 años es de 143 mm
para febrero, y 171 mm para marzo.
Esta
situación, sumado a que las lluvias ocurrieron en forma de
chaparrones muy irregulares, determinó que algunos lotes se
perdieran totalmente y otros de ciclos más cortos, alcanzaran a
completar a medias el llenado de grano. Se estima que las pérdidas
entre lotes que no se van a cosechar y disminución de
rendimientos, estarán alrededor del 65 % respecto de la media
histórica.
A esto
hay que sumarle que la nula acumulación de humedad en el perfil,
condiciona severamente la próxima siembra de trigo, ya que los
rindes de este cultivo dependen en gran medida, de la cantidad de
agua acumulada en el suelo.Situación similar puede ocurrir con el
girasol, que dependerá exclusivamente de las precipitaciones
futuras para que pueda ser implantado temprano.
Respecto a los maíces de segunda, la situación es más grave, ya
que este cultivo es más sensible a la sequía. Las pérdidas superan
el 80 %, con lotes que se secaron totalmente y sólo podrán ser
aprovechados para pastoreo. Panorama similar ocurre con el sorgo,
donde solamente se pudieron cosechar los lotes sembrados
tempranos.
GANADERÍA:
La
incidencia de la sequía en la producción ganadera ya deja ver su
efecto, al producir una marcada pérdida de peso en los vientres
del rodeo, debido a una baja disponibilidad de oferta forrajera
por falta de precipitaciones. Teniendo en cuenta que en los meses
de diciembre, enero, febrero y marzo, se produce aproximadamente
el 60 % o el 70 % de la producción anual de pasto, lo que lleva a
ingresar al período otoño-invernal con un porcentaje reducido de
esa producción.
Esto se
traducirá en una baja condición corporal al momento del parto y
del servicio del presente año, esperando así una merma en los
porcentajes de preñez en el orden del 15 % o 20 %. A esto le
debemos sumar que aún muchos productores no han vendido sus
terneros por falta de precio, paro agropecuario, vacunación de
aftosa, y otros inconvenientes, permaneciendo estos al pie de la
madre y compitiendo con ésta por el recurso forrajero.
En lo
referente a verdeos con destino a henificación o consumo en pie,
la situación productiva es muy similar. La moha realizada con la
intención de confeccionar rollos, no ha completado su desarrollo y
se están arrollando sin panoja y con rindes inferiores a lo
esperado, con algunos, incluso que se perdieron totalmente.
Los
verdeos de invierno -principalmente avena y melilotus- y pasturas
de alfalfa, todavía no se sembraron por falta de humedad, y a
medida que se retrasan las lluvias, nos alejamos de la fecha
óptima para su siembra. A su vez, las alfalfas implantadas están
muy arruinadas, con baja producción de pasto.Esta situación afecta
de manera parecida a los tambos, donde la cuestión nutricional es
más sensible, ya que incide de manera directa en la producción de
leche.
El
inconveniente principal que afrontan es el retraso en la
implantación de las pasturas y la imposibilidad de confeccionar
reservas de calidad, lo que condiciona la producción futura. Esto
obligará a los productores a incurrir en costos adicionales
importantes para la compra de alimentos.En cuanto a sanidad,
existe una alta incidencia de enfermedades parasitarias, caída y
ruptura de la inmunidad, lo que trae aparejado enfermedades de
tipo infeccioso, presencia de tristeza bovina, y similares.
CITRICULTURA:
Las
quintas en general fueron muy afectadas por el riguroso invierno
pasado, con gran cantidad de heladas, algunas muy severas, que
causaron hasta mortandad de plantas. Esto condicionó la producción
de esta campaña, ya que la recuperación fue muy lenta. A esto hay
que sumarle la gran sequía que acompañó todo el período de
crecimiento de la fruta, lo que determina que en esta campaña, se
espere menos del 50 % de los cítricos cosechados el año anterior.
APICULTURA:
Una
primavera seca atrasó el inicio de la floración esencial para la
producción de miel. Esto condicionó la producción ya que
posteriormente las colmenas no lograron recuperarse. La campaña
cerró con una merma en la producción de miel del 40 % respecto al
año anterior, y con un estado de las colmenas que obligará a
mayores costos de alimentación en la invernada. |