El Velódromo de Rafaela avanza y ubicará a Santa Fe en la élite mundial del ciclismo
La construcción del Velódromo de Rafaela continúa a ritmo sostenido y ya comenzó la instalación de la pista de madera especializada. Con materiales importados de última generación y estándares internacionales, la obra será sede del ciclismo en los Juegos Suramericanos 2026 y permitirá que Santa Fe cuente con una de las pistas más rápidas y modernas del planeta.

Jueves 11 de junio de 2026
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La construcción del Velódromo de Rafaela continúa avanzando y se consolida como una de las obras deportivas más importantes que impulsa el Gobierno de Santa Fe de cara a los Juegos Suramericanos 2026.
La instalación de la pista comenzó el 11 de mayo y se prevé que finalice durante julio. Los trabajos están a cargo de la firma Junek Velodromes, una de las pocas empresas especializadas en este tipo de infraestructura a nivel mundial.
El ingeniero mexicano Rafael Romay, gerente de operaciones de la compañía, supervisa las tareas junto a Peter Junek, especialista canadiense con más de tres décadas de experiencia en diseño y construcción de velódromos y reconocido por la Unión Ciclista Internacional (UCI).
Según destacó el subsecretario de Arquitectura de la provincia, Lucas Condal, la obra representa un salto de calidad para el deporte santafesino y forma parte del legado que dejarán los Juegos Suramericanos en la provincia.
Romay explicó que actualmente se trabaja en la instalación de la superficie de competición sobre la estructura ya construida. El especialista señaló que la colocación de la pista requiere una ejecución minuciosa para garantizar la seguridad de los ciclistas y alcanzar los mejores niveles de rendimiento deportivo. Las próximas etapas incluirán la construcción del muro superior, la colocación de policarbonato en las rectas, además de las tareas de lijado y pintado final. La obra será entregada durante julio, completamente lista para recibir las competencias de ciclismo de los Juegos Suramericanos.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la calidad de los materiales utilizados, seleccionados específicamente para cumplir con los más altos estándares internacionales. La pista está siendo construida con madera LVL de origen finlandés, elaborada a partir de abeto noruego y resinas fenólicas especiales. Este material ofrece una excelente superficie de rodamiento, menor desgaste y una vida útil más prolongada. Según Romay, estas características permiten obtener una pista extremadamente rápida, donde los ciclistas pueden superar los 85 kilómetros por hora, favoreciendo además la posibilidad de alcanzar marcas internacionales de alto nivel. A ello se suman tornillos de acero inoxidable fabricados especialmente en Taiwán, que aportan mayor rigidez estructural y durabilidad a toda la instalación. La futura homologación Clase A permitirá que el velódromo pueda albergar competencias internacionales, campeonatos mundiales y eventos olímpicos.
Una pista diseñada para el máximo rendimiento
Un trabajo artesanal y de precisión

Materiales de primer nivel para una pista de clase mundial
Madera finlandesa y tecnología especializada

