Santa Fe tendría un período de lluvias abundantes y posibles crecidas del Paraná desde la primavera
El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT Santa Fe anticipó un período con precipitaciones superiores a lo normal, especialmente entre diciembre y febrero. El informe también advierte sobre una mayor frecuencia de tormentas fuertes y posibles crecidas del río Paraná.

Sábado 15 de agosto de 2026
El Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT Santa Fe difundió un informe semestral sobre la situación meteorológica prevista entre agosto de 2026 y febrero de 2027, con una perspectiva marcada por el aumento de las precipitaciones y una posible intensificación de los efectos del fenómeno El Niño en la región. El análisis también plantea la posibilidad de una mayor frecuencia de tormentas fuertes y severas, períodos de lluvias persistentes y variaciones rápidas en las condiciones atmosféricas durante los próximos meses. El organismo vinculó estas perspectivas con el comportamiento previsto de las temperaturas del océano Pacífico y del Atlántico, además de la evolución del fenómeno ENSO, actualmente declarado en fase El Niño por la NOAA.
Cómo terminó julio en Santa Fe De acuerdo con el informe, las precipitaciones registradas durante julio se comportaron de manera similar a lo previsto en el análisis anterior. Para evaluar el comportamiento mensual, el organismo decidió excluir deliberadamente los acumulados correspondientes al 31 de julio. Esas lluvias fueron abundantes en algunos sectores, pero se produjeron durante la tarde y la noche, por lo que serán contabilizadas dentro de agosto. Con esa consideración, los acumulados de julio se ubicaron en general por debajo de la media histórica mensual. Las principales excepciones se registraron de manera puntual en sectores de Vera y Reconquista, donde las lluvias superaron los valores esperados. En cuanto a las temperaturas, se había previsto un promedio ligeramente inferior al histórico. Si bien el promedio mensual terminó dentro de los valores normales, las temperaturas elevadas de los últimos días de julio hicieron subir la media. Fuera de ese período, el comportamiento térmico también fue considerado acorde con la previsión.
Agosto comienza con lluvias por encima de lo normal Para agosto, el informe proyecta un escenario de precipitaciones superiores a las habituales en prácticamente todo el territorio provincial. El mapa de anomalías muestra un marcado gradiente en el centro de Santa Fe, con un mayor exceso de lluvias hacia el norte, mientras que en el centro y sur el incremento previsto sería más moderado. Sin embargo, la estimación de acumulados para los 30 días comprendidos entre el 5 de agosto y el 4 de septiembre presenta una distribución diferente, aunque mantiene un escenario de excesos de precipitaciones para toda la provincia. A esto se suma que las lluvias registradas durante los primeros días de agosto ya generaron acumulados que, en algunos sectores, duplican e incluso triplican la media histórica mensual, especialmente en la zona central.

Temperaturas por encima de los valores históricos El escenario térmico previsto para agosto presenta una anomalía positiva. Esto significa que las temperaturas medias podrían ubicarse por encima de los valores históricos. Según el análisis, esta situación estaría asociada al predominio de vientos del cuadrante norte, capaces de transportar aire cálido y húmedo hacia la región. El comportamiento esperado de las temperaturas también resulta compatible con el escenario de precipitaciones y con los primeros efectos asociados al fenómeno El Niño.
Qué puede ocurrir entre septiembre y noviembre Para septiembre, octubre y noviembre, las proyecciones presentan un escenario más variable. Los mapas de anomalías de precipitaciones muestran sectores con posibles déficits de lluvias junto con otras áreas donde podrían registrarse excesos moderados. El informe advierte que un eventual déficit no necesariamente significaría una temporada con poca lluvia acumulada. La diferencia podría estar relacionada con la cantidad de jornadas lluviosas: podrían registrarse períodos secos intercalados con pocos eventos de precipitaciones muy abundantes. Esta posibilidad obliga a mantener especial atención sobre la evolución de las condiciones atmosféricas, ya que el comportamiento del océano Atlántico puede generar cambios rápidos en el escenario meteorológico de la región.
Mayor exceso de lluvias entre diciembre y febrero El panorama cambia hacia el verano. Para diciembre, enero y febrero, las proyecciones muestran una generalización e intensificación de los excesos de precipitaciones. El informe relaciona este escenario con el posible fortalecimiento de los efectos de El Niño sobre la región. Además, los organismos internacionales que monitorean el fenómeno ENSO señalan, según el informe, una probabilidad del 95% de alcanzar una intensidad muy fuerte y del 5% de una intensidad fuerte. De esta manera, el escenario considerado por el organismo meteorológico apunta a una alta probabilidad de lluvias muy abundantes durante el verano y el otoño.

El Atlántico también puede potenciar las precipitaciones El comportamiento del océano Atlántico aparece como otro factor relevante para los próximos meses. Según el análisis, eventuales aportes de humedad desde el Atlántico podrían generar excesos puntuales de precipitaciones y potenciar los efectos de El Niño. La combinación de humedad proveniente de ambos océanos podría favorecer la formación de tormentas fuertes y severas con mayor frecuencia, al menos hasta el otoño. El informe también contempla la posibilidad de bloqueos atmosféricos. Estos patrones pueden favorecer la permanencia de sistemas sobre una misma región, generando períodos de lluvias persistentes o, por el contrario, lapsos prolongados sin precipitaciones, dependiendo de la ubicación de los centros de alta y baja presión.
Advertencia por posibles crecidas del río Paraná Uno de los puntos más relevantes del informe está relacionado con el comportamiento esperado del río Paraná. El organismo considera que, teniendo en cuenta las lluvias previstas para el noreste argentino y las precipitaciones que podrían registrarse en los distintos cauces que aportan al Paraná, el río podría presentar una tendencia a crecidas importantes a partir de la primavera. La evolución dependerá de la distribución efectiva de las precipitaciones y de la respuesta de las cuencas, por lo que el escenario deberá ser monitoreado durante los próximos meses.

Temperaturas dentro de los valores normales, con una señal para enero y febrero En cuanto a las temperaturas del aire, las proyecciones indican que la mayoría de los meses presentarían valores medios dentro de los rangos considerados normales. La principal particularidad aparece en enero y febrero, cuando las medias podrían ubicarse por debajo de los registros históricos. El informe vincula esta posibilidad con un eventual aumento de los días con abundante nubosidad y con el incremento de las precipitaciones previsto para ese período.

Un escenario que requiere seguimiento El panorama elaborado por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT Santa Fe muestra una evolución que podría estar marcada por una mayor disponibilidad de humedad, lluvias abundantes y una creciente influencia de El Niño. Aunque las proyecciones presentan diferencias entre los distintos meses, el período de diciembre a febrero concentra las señales más claras de exceso de precipitaciones. Al mismo tiempo, la posible interacción entre el Pacífico y el Atlántico podría favorecer tormentas más frecuentes y severas, además de generar cambios rápidos en las condiciones previstas. Por este motivo, el organismo plantea la necesidad de seguir de cerca la evolución de las variables meteorológicas durante los próximos meses, especialmente ante la posibilidad de lluvias persistentes, tormentas intensas y crecidas importantes del río Paraná desde la primavera.
Lectura rápida: lo que debes saber - Agosto presenta una previsión de lluvias superiores a lo normal en toda Santa Fe.
- En algunos sectores ya se duplicaron o triplicaron los acumulados históricos de agosto.
- Entre septiembre y noviembre el escenario sería más variable, con zonas de déficit y exceso.
- Entre diciembre y febrero se prevé una intensificación generalizada de las lluvias.
- El informe advierte sobre posibles tormentas fuertes y crecidas importantes del Paraná desde la primavera.
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