El Niño se intensifica: la ONU advierte que podría ser uno de los más fuertes registrados
La Organización Meteorológica Mundial anticipó que el fenómeno climático continuará hasta febrero de 2027 y alcanzaría su máxima intensidad hacia fines de 2026. El escenario genera preocupación por posibles lluvias intensas, inundaciones, sequías y temperaturas extremas.

Jueves 3 de setiembre de 2026
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La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que el actual episodio de El Niño seguirá fortaleciéndose durante los próximos meses y podría ubicarse entre los eventos de mayor intensidad registrados desde el comienzo del monitoreo meteorológico moderno.
Según las previsiones difundidas por el organismo de Naciones Unidas, existe una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno continúe hasta febrero de 2027. La mayor intensidad se espera hacia fines de 2026.
La evolución del fenómeno es seguida con atención por sus posibles efectos sobre las temperaturas y las precipitaciones. Un episodio de esta magnitud puede alterar los patrones climáticos habituales y favorecer la aparición de lluvias intensas, inundaciones, sequías y períodos de calor extremo en diferentes regiones del mundo.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, advirtió sobre la magnitud que podría alcanzar este episodio de El Niño y señaló que podría superar los registros observados desde el inicio del seguimiento meteorológico moderno. Uno de los principales factores detrás de esta evolución es el marcado calentamiento de las aguas del Pacífico tropical, una condición estrechamente relacionada con el desarrollo del fenómeno. La OMM también destacó la elevada certeza de sus actuales proyecciones. Los modelos utilizados por los especialistas coinciden en señalar una alta probabilidad de que El Niño permanezca activo durante los próximos meses.
La evolución del fenómeno ya llevó a distintos países de América Latina a adoptar medidas preventivas. Panamá y El Salvador declararon situaciones de emergencia, mientras que Perú implementó medidas similares en una parte importante de su territorio. En Ecuador, las autoridades elevaron el nivel de alerta ante el avance de El Niño. La preocupación está vinculada principalmente con las alteraciones que puede provocar en los patrones de lluvias y sequías. Estos cambios pueden repercutir sobre la producción agropecuaria, los recursos hídricos, la infraestructura y las comunidades.
El fenómeno podría alcanzar una intensidad excepcional

América Latina se prepara ante posibles impactos
